Erase una vez un lobo

Era un lobo como todos los demás. Tenía orejas de lobo y el pelo como ellos, hasta olía como un lobo, pero no comía como los lobos.
Manolo, que así se llamaba, comía frutas silvestres y hierbas del campo. Era un lobo vegeteriano.
Cuando llegó por primera vez al bosque, los animalitos que allí vivían, se asustaron mucho, pués hacía muchos años que no veían a un lobo.Todos se escondieron y observaron a Manolo.
Este se encontraba sorprendido por haber encontrado un bosque tan vacío y silencioso.
¡Vaya¡ un bosque tan precioso y no voy a tener a nadie con quien hablar-pensó Manolo, pero luego pensó que tenía hambre y empezó a comer moras que encontró cerca.
Los demás animalitos se miraron sorprendidos y Toñín, el conejo, moviendo sus grandes orejas se acercó a Félix el ratón de campo, y le dijo-¡Ahi va¡¿has visto que lobo más raro? Está comiendo moras.....¿Estará loco?
¡Pués yo no me acerco¡-dijo Anita, una gorrioncita preciosa que iba acompañada de su novio, Pepe.-¡Toñín, Toñín, no te acerques¡
Pero Toñín que era un valiente y un curioso, se acercó a Manolo, que seguía comiendo moras.
¡Oye lobo¡ ¿por que estás comiendo moras? Los lobos sólo comen carne, se comen a los conejos y a las ovejas y a ......
Yo no-dijo Manolo-cuando yo era pequeñito me escapé del lado de mi mamá y me encontró un pastor.Me llevó a su casa y me dió de comer bayas y manzanas, y de beber, me dió leche de sus cabras. y a mi, me gustó todo muchísimo.
Cuando el pastor murió, yo huy de la casa, porque la gente del pueblo vino en mi busca. Decían que yo era peligroso.
¿y no lo eres? preguntó Toñín frunciendo el morro.
¡Nooo¡ A mi me gusta jugar al escondite y al tula, y acertar adivinanzas ¿ es eso peligroso?
Y Toñín y Manolo, se pusieron a jugar a las adivinanzas.¡A ver¡ Seguro que no sabes este-dijo Manolo- Oro parece, plata no es, si no lo adivina.....¡Bien tonto es¡
Y antes de que Toñín pudiera contestar, tres voces al mismo tiempo gritaron.... ¡el plátano
Algún tiempo después, se encontraban juntos, jugando como siempre, el lobo, el conejito y el ratón.
De pronto se oyó un gran estruendo y los tres,asustados, se escodieron detrás de un roble grandísimo. ¿qué será ese ruido horrible?- Se preguntaban los tres.
A lo lejos vieron llegar a los gorrioncitos que volaban todo lo deprisa que podían.-¿Habeís oido-Preguntó Anita excitadísima.
¡si¡-contestaron los tres-¿sabeís que es?
¡Son los hombres, los leñadores¡ gritaba pepe. Vinieron con sus sierras y hachas.¡Van a destruir el bosque¡
¿y que vamos a hacer? No nos pueden cortar los árboles, son nuestros amigos-sollozaba Félix.
No llores Félix, iré a hablar con ellos. Les convenceré de que no deben destruir el bosque, de que es necesario para todos, para nosotros y para ellos-dijo Manolo.
¡No¡ ¡No vayas¡ ¡Te matarán y te comerán¡-Dijo Toñín, el conejito.
No, a mi no. Se comen a los conejos, porque según dicen estaís muy sabrosos, y a los gorrioncitos, pero a los lobos, no. Además yo ya soy algo viejo y mi carne es dura. No, no me pasará nada.
Y así Manolo, el lobo vegetariano, se puso en marcha hacía donde se encontraban los hombres. Llegó a un claro y observó a los leñadores.
Unos talaban un gran árbol, otros cortaban los leños en trozos más pequeños, y alguno descansaba.
El lobo decidió acercarse a los que estaban descansansdo, y fue poquito a poco.Cuando llegó donde estaban sentados, les saludó-¡Hola señors leñadores¡
Pero lo único que los leñadores oyeron fue un aullido horrible, porque Manolo estaba afónico. y al volverse vieron un lobo tremendo, con el pelo erizado y los ojos amarillos.
Y cuando Manolo, dijo-Quería hablar con vosotros-saltaron del suelo asustados porque el aullido fue mas largo. Y gritaron a los demás-¡cuidado¡ ¡un lobo¡ Los que estaban trabajando soltaron todo, menos uno, un leñador grandote, muy fuerte, que se acercó a Manolo, con el hacha en la mano y blandiéndola, intentó golpear al lobo.
Manolo se enfadó y se tiró encima del hombre, que cayó boca arriba, con el lobo encima.
Los demás salieron corriendo y cuando Manolo se quitó de encima, el leñador grandote se levantó de un salto y se marchó corriendo también.
Nunca más volvieron, y desde entonces al bosque le llaman "El bosque del lobo feroz
Lety — 19-07-2005 18:42:34
morgaana — 19-07-2005 19:34:26
Lety — 19-07-2005 20:15:47
morgaana — 19-07-2005 20:17:22
Mario Aguilar — 19-07-2005 20:55:19
Michelle Dantas — 19-07-2005 21:37:48
Michelle — 20-07-2005 04:39:19