
Terminó el día, llegó la noche.
El silencio llena la ciudad.
Miento, se oyen voces y risas,
más sólo es un momento,
Después otra vez el silencio.
La noche con su oscuridad llena de miedo
y curiosidad mi corazón joven.
Mi imaginación se pone en movimiento
y en un momento, duermo.