Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

LA RESPUESTA

Archivado en Relatos • Fecha: 12-06-2005 17:14:33

Miraba la casona a través de la fuente. El agua que manaba de las bocas abiertas de los peces distorsionaba el viejo edificio. Deseaba acercarse hasta allí pero el miedo se lo impedía.
Hacía quince años que vio por última vez aquellas puertas labradas. Su madre tiraba de su brazo intentando que subiera al coche, mientras él con las lágrimas bañando su rostro, se resistía a dejar de mirar la puerta de la casa, desde donde su padre le decía adiós con un gesto de la mano.
No alcanzaba a distinguir su cara, pero sabía sin ninguna duda, que su padre estaba llorando también.
Desde aquel momento no había vuelto a ver a su padre, su madre no le permitió ningún contacto con él. Nunca le explicó porqué habían abandonado precipitadamente su vida.
Hacía menos de dos horas que se había despedido de su madre por última vez. Cuando todos los asistentes al entierro le habían dado el pésame y se había quedado sólo delante de su tumba, arrodillado delante de ella, preguntó como siempre- Mamá…¿por qué?
Por supuesto, no esperaba contestación, sólo era una queja, la última que le hacía. Salió del cementerio y comenzó a andar sin rumbo fijo aparente, pero sus pasos le llevaron hasta aquella vieja casona.
Y ahora que por fin estaba allí, se preguntaba si realmente quería saber la respuesta.
Mientras meditaba la puerta se abrió y una pareja con una niña pequeña salió de la casa. La niña echó a correr hacía la avenida y se detuvo al llegar a la altura de la fuente, saltando sobre un pie esperó a que la pareja llegara hasta ella.
La contempló interesado, buscando en su rostro algún rasgo del suyo, pero no encontró nada. Cuando levantó la vista se encontró con cuatro pares de ojos que le observaban preocupados.
¿Desea algo? Le preguntó el hombre, no sería mucho más joven que él. Un mechón de pelo lacio le caía sobre los ojos tan azules como los suyos.
Pues…. Venía a ver a Carlos Alemán-le contestó indeciso.
El hombre le miró sorprendido…-Lo siento, pero mi padre murió hace dos años. ¿Puedo ayudarle yo?
Y entonces recordó, recordó las llamadas de teléfono sin respuesta, las noches en su habitación oyendo llorar a su madre en el salón, el sonido de las llaves en la puerta y los pasos tenues de su padre camino de la habitación,
Mentalmente suspiró y le envió un mensaje a su madre......¡perdóname¡ Sonrió al hombre, echó una última mirada a la casona y se oyó decir – Gracias, ya me ha ayudado.



Escrito por morgaana
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009