
Déjame acercarme a ti.
Deja que te reconforte en la orilla del rio,
cuando la noche se vuelve cálida.
Que nuestros corazones rían contentos
al ver correr las aguas hacia el mar.
Déjame y viajaremos con ellas
allende el océano.
Y conoceremos otros mundos, otras vidas....
Y te reconfortaré cuando la fatiga del viaje
te haya vencido.